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Pese a quien le pese...

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sábado, 10 de marzo de 2012

A Poner el Pecho


Todo hincha de Chicago se pregunta sobre la situación actual del club, institucionalmente hablando, lo que tiene que ver con lo económico, deudas, decisiones dirigenciales y sobre todo el futuro inmediato.
Hace unos meses cuando visitábamos la cancha de Central Córdoba de Rosario me compadecí con los dirigentes que llevaban el club adelante, que nos contaban el mal momento que estaban atravesando, que los hinchas los insultaban, los jugadores los odian, que los medios partidarios los cuestionaban todo el tiempo, y que la oposición… bien gracias, en una institución donde no podes ni llevarte una camiseta a tu casa porque no hay para reemplazarla.
Y este es el punto que quiero comentar, cuando hay una oposición que casi no da signos de vida, solo para criticar…y peor aun cuando no hay oposición, primero porque da la posibilidad a que nadie cuestione y se haga lo que se quiera hacer, pero la situación actual de Chicago es peor que eso, hoy en Chicago la oposición no existe, porque algunos probaron el sabor duro de la derrota y todo eso que prometieron ya no pueden seguir sosteniéndolo ni mintiendo, y otros se quemaron con leche, vieron desde adentro lo ingrato del puesto que ocupás, lo poco que te da, lo mucho que te saca y lo que nadie ve, nadie te reconoce, todos te atacan, desconfían, te acusan asegurando algo que no vieron y hoy en día los dirigentes actuales viven entre la presión de no poder, tener que poner constantemente plata a un pozo ciego, que todo el mundo te cuestione, no poder irte por el simple hecho que nadie te va a reemplazar, entonces me parece que una de las manera de ayudar es no hacer leña del árbol caído, no por ellos nada mas, sino por el club.
No soy nadie para dar consejos, pero simplemente puede ser que vea un poco más allá de lo que la mayoría no puede o no quiere ver, hoy no tienen que dividir las ideologías políticas que solo llevaron a Chicago esta situación terminal, no tienen que existir diferencias, solo en el caso de que el que tenga que ver con el filomenismo sí hay que desterrarlo del club, pero los demás  deberían unirse todos, aportar, tirar para el mismo lado, hasta los mismos dirigentes que hoy ocupan un cargo y solo eso hacen, ocupar un cargo, apoyen a los 3 o 4 dirigentes principales, que son los que ponen la plata, los que se llevan los problemas a la casa, lo que pagan los platos rotos.

martes, 28 de febrero de 2012

De eso hablo...

Cuando hablo de amor a la camiseta, huevos y demás de los jugadores que visten la nuestra me refiero a que quiero ver todos los partidos lo que vi en Gomito el día de ayer cuando enfrentamos a Los Andes.




Al número 10 del equipo milrrayitas, que hace no mucho tiempo vistió la verdinegra, le agarró un ataque no solo de habilidad porque sabemos que es hábil, sino también un ataque frenético por jugar, y pedirlas todas, y ponerse el equipo al hombro, y  no voy a ser injusto, fui testigo de sus ganas en Chicago pero lamentablemente no se le dio, pero en un momento del partido donde Damián Luna quería llevarse el protagonismo del mismo, agarró la pelota en la mitad de la cancha para encabezar un contrataque pero le duró poco, dado que apareció de la nada y con mucha vehemencia el jugador que yo menos esperaba que lo ubicara al inspirado Luna, sí Cristian "Gomito" Gomez, tras un pique de unos 20 mts se decidió y mediante una buena murra pareció ubicarlo en su sitio al jugador del conjunto de Lomas, hermosa patada, hermosa, lástima que le costó un amarilla, pero hermosa.

jueves, 23 de febrero de 2012

Jugando al amor

Yo al jugador suelo valorarlo por tres aspectos en general, por su rendimiento dentro del campo de juego, por su amor a la camiseta y también como ser humano, y en estos tres puntos, creo yo, se podrá entender el por qué para algunos jugadores el fútbol les fue generoso y para otros injusto.

Leyendo www.soloascenso.com.ar me encuentro con una nota a un jugador que viene teniendo muy buenas actuaciones dentro del campo de juego, corre, mete, intenta jugar, se le nota el amor por la camiseta...? es una pregunta... todos los que meten es por amor a la camiseta?

En la nota mencionada, Damián Lemos, dice "hoy quedó demostrado que cuando nos proponemos jugar al fútbol no somos menos que nadie", que alguien le avise a este pibe que está jugando en Chicago contra equipos casi amateurs, y no en Lamadrid que hoy le ganó a Defe en condición de visitante, dicho sea de paso.
En esto radica mi preocupación con respecto a esta camada de jugadores, la manera de desvalorizarse a ellos mismos y lo que es peor, a la camiseta, no entienden el momento de Chicago. porque esa declaración se condice con un club que pretende mantener la categoría, y para Chicago, está más que claro, el objetivo es otro.

Obviamente hay razones en las que cuando intento entender a algunos jugadores no puedo dejar pasar, (y no lo digo por esta nota sí solamente) pero me viene a la memoria la actitud que tuvo Lemos de la mano de su representante, ante la institución que le dio la preparación que hoy tiene,y que hoy le da la posibilidad de seguir jugando, porque es de público conocimiento que intentó hacerlo en otro club y lo devolvieron, teniendo que volver con el rabo entre las piernas, "pidiendo disculpas" por querer irse del club en su momento de manera traicionera y artera pero que a la vista está... le salió mal.
Como olvidar también cuando escupió a los plateistas que lo insultaban tras perder un partido en Mataderos, dejando pasar la chance del ascenso.

Lo frustrante de haber vivido en carne propia esas actitudes de jugadores mal agradecidos es saber que el hincha en general aplaude o insulta según su rendimiento y su actitud dentro del verde cesped, aunque hay que entender que el ser humano está antes que el jugador, porque para lograr éxitos sustentables se necesita capacidad obviamente pero honestidad y pasión sobre todo (y un poquito de suerte aparte).



martes, 21 de febrero de 2012

Amigos con otros colores

Este viernes Chicago enfrentaba a Brown de Adrogué en su cancha, y es de público conocimiento que la parcialidad visitante no puede concurrir lamentablemente, medida que nosotros como hinchas cuestionamos a mas no poder, queremos ir de visitante sea la cancha que sea, pero este viernes me cambió un poco la manera de ver este tema, no cambió mis ganas pero sí como dije antes la manera de verlo, e intenté entender un poco a casi todos los directivos de la Primera B Metropolitana que no quieren que esta categoría, en muchos aspectos amateur, tenga visitantes...

Este viernes jugábamos en Adrogué, y por supuesto no podíamos ir, lo pasaban por la tele y eso hoy es una bendición para los hinchas de Chicago, pero lo puse a grabar para mirarlo luego y decidí aceptar la invitación de mi comprade, osea soy padrino de su hija, quien es un personaje histórico en Quilmes, y Quilmes este viernes visitaba a Brown, pero el de Casanova. 
Bandera que le regaló la hinchada de Chicago a Quilmes por los 25 años de amistad.
Me decidí y fui, después de muchos años volví a ir a esa canchita como visitante, volví a sentir la adrenalina que te genera este tipo de canchas y partidos, seré sincero...en un momento pensé "sería la máxima que nunca me comí una trompada como hincha de Chicago y me la coma acá, pero nada de eso pasó".

Pero lo que quiero expresar en esta nota, es que me sentí orgullosamente hincha de Chicago, tenemos una amistad media confusa con la hinchada cervecera, confusa porque durante muchos años fue la amistad mas característica que tuvimos y con el paso del tiempo, después de nuestras puteadas al "pescadito" Paz en cancha de Quilmes la relación se enfrió, pero el respeto y el buen trato que nos brindan sus hinchas no nos lo brindamos ni entre nosotros, la imagen que tienen de nosotros me enorgullece como hincha, este es una de los puntos que quería remarcar de lo que viví hoy en Casanova más allá que voy seguido a presenciar partidos de Quilmes, y mas allá que alguno que lea esto no esté de acuerdo con la amistad, para destacar es que vi alrededor de 20 prendas de Chicago entre camisetas, gorros y pantalones.

Por otro lado está el tema de los visitantes en el ascenso, me costaba imaginarme a los micros de Chicago entrando por Casanova, no solo porque hace rato no lo vivo sino porque a la altura de los monoblocks denominados "el 20", residencia histórica de la barra de Almirante, nos encontramos con un piquete de los municipales sobre ruta 3, esto hizo que el desvío se haga por tres calles paralelas a la ruta en el medio de una zona caliente de la parcialidad de Brown, el resultado fue milagroso, de solo imaginar 11 micros de Quilmes en medio de ese barrio saquen sus conclusiones de lo que pasó y de lo que pasaría con nosotros.

Las conclusiones son dos, ante todo el respeto de la hinchada quilmeña a la nuestra, es una amistad que yo valoro con el paso de los años y la otra es que cuando vuelvan los visitantes a esta categoría sería milagroso que dure una rueda entera, lo digo porque el 99% de las canchas de la B Metro son tan decadentes e impresentables como la de Casanova.

Por otro lado me solidarizo con algunos periodistas partidarios como los chicos del programa "Hablemos de Chicago" que fueron maltratados en Adrogué por dirigentes de ambos clubes cuando su intención era simplemente cubrir el partido para todos los que no podemos ir.

jueves, 16 de febrero de 2012

El barrabrava de Chicago

Cuantas cosas se nos vienen a la cabeza cuando escuchamos nombrar este adjetivo, para muchos hoy es un insulto, para otros un orgullo, y para otros pocos una negación.
En Chicago generalmente "el barra" no fue un personaje dañino para el club como pareció ultimamente, sobre todo en el filomenismo, aunque antes de esa maldición que nos tocó se decía "Chicago no tiene barra, la barra somos todos, la gente" pero aunque esta afirmación hasta esos años era en parte cierta, hubo y hay muchos referentes de ayer y hoy que mal o bien dejaron su nombre estampado en los escalones de la tribuna "República de Mataderos" y en su momento la "Chicago 2000", mal o bien digo porque a algunos los nombramos y los recordamos con orgullo y a otros con agradecimiento de que ya no estén.

Obviamente no voy a dar nombre ni apellido ni apodo de ninguno, ni de los que me dan orgullo recordar ni de los que prefiero olvidar, pero historias hay, anécdotas sobran, que en otro momento recordaremos.
Hace desde que esta división tan famosa que tenemos hoy se inició, escucho a algunos hinchas que destacan las buenas barras que supuestamente tuvimos hace varios años atrás "esa barra no hacía lo que hacen estos, querían al club, no le sacaban nada" oi decirlo mucho, sobre todo de la boca de los hinchas 2006 para acá.

La denominada barra de Chicago en su mayoría siempre fue compuesta por dos tipos de hinchas, los que les gustaba solo el cholulaje, la fama, el hablar con los jugadores, pedirles cosas y hacerse amigo, salir a bailar con ellos, ir a las fiestas del club, meterse en las instalaciones como si fueran dueños, hospedarse en el mismo hotel, pedirle plata a los dirigentes y jamás salvo que lo obligue la situación, jamás pelearse con otras hinchadas, eso sí, a los mismos hinchas de Chicago si había que pegarles se les pegaba; y por otro lado estaba el hincha que le gustaba el lío, el fanático, el quilombero para decirlo de alguna manera, esos que cuando había enfrentamientos con otras barras estaban adelante, caso por ejemplo el día que nos cruzamos con Tigre en cancha de Español, aunque obviamente este tipo de hinchas también pretendía en lo posible camisetas y todo lo demás porque veían que el otro grupo se llevaban, es en parte la naturaleza del barra, pero que no dañaba la economía del club.

Recuerdo desde que voy a la cancha, siempre de visitante pegar mi auto a los micros, u ofrecerlo para llevar algunas banderas, esperar para entrar y que toda la gente al ver la banda se emocinara, llegar a los barrios de las canchas del ascenso y que al paso de los micros todo el mundo se escondía en sus casas haciendo que la fama de guapos crezca cada día más, y ni te cuento en Primera, esas cosas nos daban orgullo, hoy quizás decirlo es mala palabra, pero el hincha verdinegro cuando se junta a comer un asado con amigos no habla de campeonatos, ni goles, ni jugadores, habla de los líos que cada uno vivió como anécdotas... y eso no era ser barrabrava, era ser hincha de Chicago.

Hoy sería muy lindo volver a esas épocas, sería lindo que vuelvan algunos que enaltecieron nuestra tribuna demostrando que eran hinchas, uno especialmente que ya no está entre nosotros, pero lamentablemente para algunos en ese momento la barra era lo mismo que hoy, las mismas divisiones, hinchas de barrios y ni del club, con la diferencia que se peleaban sin armas dentro de la tribuna y después todo seguía igual, hasta la próxima pelea.

El filomenismo hizo estragos en el club y mucho más en las tribunas, porque cuando hay algo, hay algo que perder dicen, y a nadie le gusta perder, y fue esa dirigencia la que cambió la manera de sentir la hinchada a los barras de Chicago, fue un antes y un después aunque como dije antes, todas las barras del club hicieron lo mismo, con menos publicidad y mas precaución, salvo la de esa época nefasta que se excedieron bastante.

Está más que claro que esos tiempos en los que disfrutábamos a la barra no volverán, aunque vuelvan barras de esa camada, por el simple hecho que por primera vez en la historia, por lo menos en la mía, veo que una persona que usa mi camiseta muere a manos de otra que usa la misma camiseta, y que otros que pudieron hacer algo para evitarlo no lo hicieron tan solo por orgullo propio y miedo olvidándose del club. La historia es esta, a mi personalmente me duele tanto estar en esta categoría, como ver desangrar al club y a la parte más destacada de la gloriosa hinchada de Chicago, sacando a esos 30 que siempre fueron los mismos que solo estaban porque la vida los puso ahí, ahí... y que sintiéndose dueños de algo que nadie es, se transformaron en responsables determinantes de esta agonía que vive nuestra tribuna.

El tiempo cura dicen, ojalá también haga abrir algunos ojos antes de que más sangre manche nuestro barrio, y más fantamas sin vida nuestro club.

lunes, 13 de febrero de 2012

Triunfo necesario frente a Barracas

Video de la victoria frente a Barracas Central. Gentileza: Glorioso Chicago
Lo destacadado de este video, cuando el cabezón Testa vuelve de festejar el gol y le da un beso como se lo daríamos nosotros a la verdinegra, una caricia que necesitaba esta camiseta.